La anatomía de la letra
La anatomía de la letra es el conjunto de nombres que tiene cada parte de un signo tipográfico, y es el vocabulario con el que se discute una tipografía, del asta al remate, sin señalar la pantalla con el dedo.
Término
La anatomía de la letra
Categoría
Vocabulario descriptivo de la forma tipográfica
No confundir con
La clasificación, que agrupa familias en vez de nombrar partes
Dónde se decide
No se decide: se observa, en cualquier tipografía ya dibujada
El vocabulario importa porque casi todas las diferencias que separan a una tipografía de otra son diferencias de una parte concreta. Dos letras pueden tener el mismo ancho, el mismo peso y el mismo cuerpo, y verse distintas porque una tiene la altura de x más alta y el ojo más abierto. Sin los nombres, la observación se queda en que una gusta más.
Las líneas invisibles sobre las que se apoya la letra
Las líneas de referencia son cuatro y no se imprimen, pero toda la letra está construida sobre ellas. La línea de base es la horizontal en la que se apoyan las minúsculas y las mayúsculas. La altura de x es la altura de la letra x minúscula, es decir del cuerpo de las minúsculas sin sus prolongaciones. La altura de mayúsculas es hasta dónde llegan las versales. Y por fuera de esas dos quedan las prolongaciones: la ascendente de la b, la d o la l, que sube, y la descendente de la p, la q o la g, que baja.
Esas alturas se miden en puntos. El punto tipográfico PostScript, el de los programas actuales, es 1/72 de pulgada, es decir 0.3528 mm, y una pica son 12 puntos, o sea 1/6 de pulgada. La altura de x se expresa como proporción de la altura de mayúsculas, y esa proporción cambia de una familia a otra.
Las partes del trazo: asta, brazo, hombro, cola
Las partes del trazo se nombran por lo que hacen dentro del signo, y el repertorio estándar que se enseña reúne dieciséis términos, de los cuales cuatro describen el trazo mismo. El asta es el trazo principal, casi siempre vertical, y es lo que queda de la letra si se le quita todo lo demás: la de la l es un asta y nada más. El hombro es el arco que sale del asta y vuelve a bajar, como en la n, la m y la r. El brazo es el trazo que sale del asta y termina en el aire, como los tres de la E. La cola es el trazo que baja y se prolonga, como en la Q y la R.
Hay además dos nombres para los encuentros de trazos diagonales. El ápice es el vértice superior donde se juntan las dos diagonales de la A, y el vértice es el encuentro inferior, el de la V y el de la W. La oreja es el apéndice pequeño que sobresale de la g minúscula en muchas tipografías.
El ojo y la contraforma: el blanco que también es la letra
El ojo, o contraforma, es el espacio cerrado o semicerrado que queda dentro de la letra: el de la o, el de la a, el de la e, los dos de la B y de la g de doble piso. En inglés se llama counter, y de él depende buena parte de lo que se percibe como color de un texto. La contraforma es además la primera víctima de la reducción: cuando la letra se imprime muy pequeña, lo primero que se cierra y se llena es el ojo, y lo que quedaba dentro deja de leerse.
El remate, el eje y la gota
El remate es el trazo terminal que cierra el asta. La palabra inglesa serif se usa igual en español, y en la enseñanza latinoamericana conviven serif, serifa y remate para lo mismo. Su forma cambia radicalmente de una época a otra: fino y oblicuo en una garalda del siglo XVI, más marcado y horizontal en las didonas de Firmin Didot y Giambattista Bodoni a finales del XVIII, y francamente cuadrado en las egipcias que aparecen en Inglaterra hacia 1815 para carteles.
El eje es la inclinación que sigue el engrosamiento de un trazo curvo: si se traza una línea por los dos puntos más finos de una o, esa línea puede quedar inclinada, como herencia de la pluma, o perfectamente vertical. La gota es el terminal redondeado con el que acaban trazos como el de la a, la c, la f, la r y la y en muchas tipografías con remate.
| Parte | Dónde se ve | Qué revela de la tipografía |
|---|---|---|
| Altura de x | La x, la n, la o minúsculas | Cuánto parece medir el texto al mismo cuerpo |
| Ojo o contraforma | o, a, e, B, g | El color del gris del párrafo y el aguante a la reducción |
| Remate | Extremos del asta | La época y la clase a la que pertenece el dibujo |
| Eje | Los puntos finos de la o | Cuánta pluma queda en el trazo |
| Gota | a, c, f, r, y | El grado de acabado del dibujo |
| Ascendente y descendente | b, d, l frente a p, q, g | Cuánto interlineado va a pedir el texto |
Para qué sirve el vocabulario cuando hay que decidir
El vocabulario sirve para convertir una impresión en una instrucción. Decir que una tipografía se ve pesada no permite hacer nada. Decir que tiene la altura de x muy alta y las contraformas cerradas explica por qué el párrafo mancha, y de ahí sale una decisión concreta: bajar el cuerpo, abrir el interlineado o cambiar de familia.
También ordena el paso siguiente. Las clases tipográficas se definen casi todas por partes de este mismo repertorio, empezando por el remate y el eje. El sistema de Maximilien Vox es de 1954, y la Association Typographique Internationale lo adopta en 1962 con once clases. Las diferencias de legibilidad entre dos tipografías se explican con altura de x, contraforma y grosor de trazo. Quien tiene los nombres puede leer una clasificación entera sin que se la traduzcan.