ContraformaLos fundamentos del diseño, explicados

Los elementos del diseño

Los elementos del diseño son la materia visual con la que se construye cualquier composición: punto, línea, plano, forma, textura, escala y color.

Término

Los elementos del diseño

Categoría

Materia visual de la composición

No confundir con

Los principios, que son las relaciones entre elementos

Dónde se decide

Al elegir con qué se va a construir, antes de ordenar

Lámina dibujada: Los elementos del diseño. Seis elementos y nada más. Todo lo que aparece en una pieza es una combinación de estos.
Seis elementos y nada más. Todo lo que aparece en una pieza es una combinación de estos.

Siete elementos y lo que decide cada uno

Los siete elementos del diseño se reconocen porque cada uno responde a una pregunta distinta sobre la pieza. Un cartel puede describirse entero recorriendo la lista, y ese recorrido permite señalar dónde está el problema en lugar de decir que algo no funciona.

ElementoQué esQué decide en la pieza
PuntoPosición sin dimensión declaradaDónde empieza la mirada
LíneaRecorrido entre dos puntosDirección, separación y conexión
PlanoSuperficie delimitadaEl reparto del formato en zonas
FormaContorno reconocible de un planoQué se identifica y qué se nombra
TexturaCualidad de superficie, real o simuladaCómo se percibe el material
EscalaTamaño relativo respecto del formatoLa importancia aparente
ColorMatiz, valor y croma de una superficieAgrupación, énfasis y tono

El punto: la unidad mínima que casi nunca aparece sola

El punto es el elemento más pequeño y el que menos suele encontrarse aislado. En una composición real un punto es un balazo tipográfico, el ojo de una letra, un tornillo visible, una perforación en un empaque. Su función no es ocupar espacio sino marcar posición: dos puntos ya establecen una relación, tres empiezan a insinuar un plano, y a partir de cierta cantidad el ojo deja de contarlos y los lee como textura. Ese salto de punto a textura se aprovecha en la trama de impresión y en el pictograma, y no tiene umbral fijo: depende de la distancia de lectura.

La línea: dirección, separación y conexión

La línea hace tres cosas distintas y conviene saber cuál se está pidiendo. Dirige la mirada, y entonces importa su ángulo. Separa dos zonas, y entonces importa su grosor y su valor, porque una línea muy marcada divide más de lo que el contenido a veces necesita. Conecta dos elementos, y entonces importa dónde arranca y dónde termina. La línea también existe sin dibujarse: el borde entre dos planos de distinto color es una línea, y el eje formado por varios elementos alineados también lo es, aunque nadie lo haya trazado.

El sistema de pictogramas que Otl Aicher diseña para los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972 está construido sobre una retícula con ejes a 45 y 90 grados, lo que reduce las direcciones posibles de la línea a un repertorio corto. Esa restricción es lo que hace que las figuras se reconozcan como pertenecientes a un mismo sistema aunque representen deportes distintos.

El plano, la forma y el formato que los contiene

El plano y la forma se separan por una distinción práctica: el plano es una superficie delimitada, y la forma es el contorno de esa superficie cuando resulta reconocible. Antes de cualquiera de los dos está el formato, que es el plano mayor y el único que el diseñador casi nunca elige libremente. La norma ISO 216 define la serie A de papel con la proporción 1:√2, de modo que al doblar una hoja por la mitad se conserva la proporción, y fija el A4 en 210 × 297 mm. La norma se basa en la DIN 476 alemana de 1922. En arquitectura y en diseño industrial el formato lo imponen el terreno, el cuerpo humano o el molde.

Las formas se ordenan por convención en tres familias: geométricas, orgánicas y accidentales. La clasificación no es una ley y su utilidad está en el contraste: una forma orgánica dentro de un conjunto geométrico se vuelve el énfasis de la composición sin necesidad de ser más grande ni de otro color.

La textura, la escala y el color como elemento

La textura, la escala y el color son los tres elementos que más se juzgan mal porque se evalúan en la pantalla y se ven en otra parte. La textura puede ser táctil, y entonces depende del papel o del material, o simulada, y entonces depende de la resolución. La escala es siempre relativa: un titular no es grande, es grande respecto del formato y de la distancia desde la que se lee, y por eso la altura de la letra de un rótulo se dimensiona en proporción a esa distancia.

El color entra en la lista como elemento y no sólo como acabado. Albert Munsell publica en 1905 el primer sistema que lo ordena en tres ejes medibles: matiz, valor y croma. Esa descomposición es lo que permite tratarlo como material y no como gusto, porque el valor de un color se puede comparar con el de otro incluso en escala de grises. En pantalla el color se compone por suma de luz roja, verde y azul, y en impresión se resta luz reflejada por el papel con cian, magenta y amarillo, más la K de negro porque la suma de los tres tiende a un negro sucio. La notación hexadecimal de seis dígitos cubre 256 valores por canal, es decir 16.777.216 combinaciones.

Por qué la lista tiene versiones distintas según el autor

Las listas de elementos que se enseñan no coinciden entre sí, y conviene saberlo antes de discutir por una. Algunos manuales separan la forma del plano, otros los tratan juntos; algunos incluyen el volumen como octavo elemento porque parten del diseño tridimensional o arquitectónico; otros dejan el color fuera de la lista y lo tratan como una asignatura aparte. La discrepancia es la misma que ocurre en tipografía, donde la clasificación de Maximilien Vox de 1954, la de Francis Thibaudeau de 1921 y la norma alemana DIN 16518 de 1964 tampoco coinciden. Lo que importa no es cuál lista se adopte sino que la pieza se pueda describir entera con la que se elija: un elemento que no aparece en ninguna casilla es un elemento que nadie decidió.