El color en el diseño: la teoría y su uso
La teoría del color es el conjunto de modelos que explican cómo se produce el color, cómo lo percibe el ojo, cómo se ordena en un sistema medible y qué le pasa a un color cuando se le pone otro al lado.
Término
La teoría del color
Categoría
Fundamento del diseño, junto con la tipografía y la composición
No confundir con
La psicología del color, que es convención y no física
Dónde se decide
Primero el modelo, después el matiz, nunca al revés
No es una sola teoría: son cuatro preguntas distintas, resueltas en momentos y con métodos distintos, y casi toda la confusión alrededor del color viene de responder una con el instrumento de otra.
Qué afirma la teoría del color
La teoría del color afirma tres cosas separables, y conviene no mezclarlas. La primera es física: Isaac Newton describe en Opticks, de 1704, la descomposición de la luz blanca y dibuja el primer círculo de colores. La segunda es perceptiva: Johann Wolfgang von Goethe publica Zur Farbenlehre en 1810, un tratado sobre cómo se ve el color y no sobre cómo se comporta la luz, escrito para contradecir a Newton. La tercera es relacional, y es la que más sirve en una mesa de trabajo: Michel Eugène Chevreul publica en 1839 De la loi du contraste simultané des couleurs y establece que un color cambia según el que tenga al lado.
De ahí sale una cuarta afirmación, práctica: si el color depende de su entorno, no se especifica un color, se especifica una relación. Josef Albers dedica Interaction of Color, de 1963, a demostrarlo con papel recortado, y es la conclusión que más se ignora al armar una paleta.
Las seis obras de las que sale la teoría del color
La teoría del color sale de seis obras y un estándar de medición: la Commission Internationale de l'Éclairage define en 1931 el espacio XYZ y el diagrama de cromaticidad, base de casi toda la colorimetría posterior.
| Obra | Autor | Año | Qué aporta |
|---|---|---|---|
| Opticks | Isaac Newton | 1704 | La descomposición de la luz blanca y el primer círculo de colores |
| Zur Farbenlehre | Johann Wolfgang von Goethe | 1810 | El color como percepción, en contra de Newton |
| De la loi du contraste simultané des couleurs | Michel Eugène Chevreul | 1839 | El contraste simultáneo: un color cambia según su vecino |
| El sistema Munsell | Albert Munsell | 1905 | Tres ejes medibles: matiz, valor y croma |
| Kunst der Farbe | Johannes Itten | 1961 | Los siete contrastes y el círculo de doce sectores |
| Interaction of Color | Josef Albers | 1963 | La demostración de que el mismo color se ve distinto |
El sistema de Munsell es el primero que ordena el color en tres ejes medibles, y por eso sigue vigente por debajo del vocabulario cotidiano: quien habla de matiz, saturación y valor habla en Munsell. Itten llega desde el aula, dicta el curso preliminar de la Bauhaus entre 1919 y 1923.
Los tres juegos de primarios y por qué ninguno es el verdadero
Los primarios son tres juegos distintos según el soporte y ninguno de los tres es el verdadero. En luz son rojo, verde y azul. En el pigmento de la enseñanza tradicional son rojo, amarillo y azul. En impresión son cian, magenta y amarillo. Discutir cuál es el correcto no lleva a nada: los tres describen fenómenos físicos distintos.
La diferencia de fondo es de dirección. El modelo aditivo, RGB, describe una pantalla que emite luz: rojo, verde y azul a máxima intensidad dan blanco. El modelo sustractivo, CMYK, describe una tinta que resta luz reflejada por el papel, donde cian, magenta y amarillo juntos tienden a un negro sucio y por eso se añade la K. Una pieza decidida en pantalla y producida en papel cruza esa frontera, y el cruce cuesta.
La notación de pantalla se apoya en el mismo modelo aditivo. El hexadecimal escribe el RGB de 8 bits por canal en seis dígitos, de 00 a FF: 256 valores por canal y 16.777.216 combinaciones. El espacio que interpreta esos números es sRGB, propuesto por HP y Microsoft en 1996.
Cómo se usa la teoría del color al decidir una pieza
Al decidir una pieza, la teoría del color se usa como geometría antes que como gusto. El círculo cromático habitual tiene 12 sectores de 30 grados. El complementario está a 180 grados. Los análogos son los contiguos, a 30 grados. La tríada son tres colores a 120 grados. Con esas cuatro cifras salen casi todas las combinaciones con nombre, y el trabajo no es descubrirlas sino elegir cuál corresponde al encargo.
Esa geometría viaja bien entre disciplinas y el soporte no. La misma relación complementaria se invoca en diseño web, publicidad, arquitectura de interiores y maquillaje, porque en los cuatro casos son dos matices enfrentados en el círculo. Lo que cambia es el material: una pared pintada, una pantalla, una tinta y un pigmento sobre piel no devuelven el mismo color aunque partan del mismo ángulo.
Qué no dice la teoría del color sobre la emoción
Sobre la emoción, la teoría del color dice mucho menos de lo que el marketing le atribuye. La afirmación corriente, que tal color produce tal sentimiento, choca con lo que Chevreul demostró en 1839 y Albers en 1963: un color se percibe contra su entorno, de modo que una frase sobre el rojo que no diga contra qué fondo está ya es imprecisa.
Lo que sí está fijado son las convenciones normadas, y conviene distinguirlas de la psicología. La norma internacional ISO 3864 asigna significados a los colores de seguridad: rojo para prohibición y equipo contra incendios, amarillo para advertencia, azul para obligación y verde para emergencia, salvamento y primeros auxilios. Ese rojo significa prohibición porque una norma lo dice y el público la aprendió, no porque el ojo traiga la instrucción de fábrica. En México, la NOM-026-STPS-2008 cumple esa función en los centros de trabajo.
Qué medir cuando el color tiene que leerse
Cuando el color tiene que leerse, deja de medirse por gusto y se mide por relación de contraste. Las Web Content Accessibility Guidelines del W3C, cuya versión 2.0 es de 2008, la 2.1 de 2018 y la 2.2 de 2023, piden en nivel AA una relación mínima de 4.5:1 para texto normal y de 3:1 para texto grande, entendiendo por grande 18 pt, es decir 24 px, en peso normal, o 14 pt, es decir 18.66 px, en negrita. El nivel AAA sube esas cifras a 7:1 y 4.5:1, y WCAG 2.1 pide 3:1 para componentes de interfaz y gráficos indispensables.
Esa medición desarma sola muchas combinaciones que se ven bien en una lámina. El amarillo puro, #FFFF00, lo enseña rápido: calculado con la fórmula de luminancia relativa de WCAG alcanza 1.07:1 contra blanco y 19.56:1 contra negro. Es el mismo amarillo, y lo que cambia es la relación que describía Chevreul. De ahí sale la regla que cierra el asunto: el color nunca puede ser el único portador de una información, y siempre hace falta una segunda señal, sea texto, forma, posición o icono.