ContraformaLos fundamentos del diseño, explicados

La arquitectura como contexto del diseño

La arquitectura comparte con el diseño tres cosas, la escala, la estructura y el programa, y se separa de él en un punto que lo cambia todo: en la arquitectura se entra, y una pieza de diseño se mira o se toma.

Término

La arquitectura como contexto del diseño

Categoría

Disciplina del espacio

No confundir con

El diseño de interiores, que organiza lo ya construido

Dónde se decide

En el programa y en la estructura, antes de la forma

Lámina dibujada: La arquitectura como contexto del diseño. Cinco volúmenes y una figura humana. La escala humana es la unidad de medida.
Cinco volúmenes y una figura humana. La escala humana es la unidad de medida.

Qué comparte con el diseño y en qué punto se separa

Comparte el vocabulario y separa la experiencia. Escala, estructura, jerarquía y proporción significan lo mismo en una página y en un edificio, y por eso las dos disciplinas se enseñan juntas desde la Bauhaus, la escuela que Walter Gropius funda y que trabaja entre 1919 y 1933. La separación aparece en el cuerpo: una composición se recorre con la mirada y se abandona cuando se quiere; un espacio se recorre caminando, en un orden que el proyecto impone.

Qué produce la arquitectura para el resto de las disciplinas

Para el diseño, la arquitectura produce el soporte: el espacio donde después ocurren la imagen ambiental, la señalética y el mobiliario. Esa familia, la imagen que ocupa un espacio, se distingue en la enseñanza latinoamericana de la imagen fija, como el cartel, y de la imagen en movimiento, como la animación. Un edificio decide antes que nadie dónde hay una pared donde puede ir un letrero, cuánta luz recibe y a qué distancia se lee.

Quién la ejerce y con qué criterio se juzga un espacio

La ejerce un equipo: la arquitectura decide el programa y la forma, y la ingeniería resuelve la estructura y las instalaciones. El criterio de juicio no es la fotografía del resultado sino el uso: si el recorrido se entiende sin explicación, si el cuerpo cabe y alcanza. Ese último punto es medible desde que la ergonomía, que ajusta el objeto y el puesto de trabajo al cuerpo humano, se consolida como campo después de la Segunda Guerra Mundial.

Los fundamentos compartidos: proporción, retícula y percepción

Los fundamentos que comparten son tres y se traducen término por término. La proporción es el más citado y el peor usado: la sección áurea, de razón 1:1.618, aparece en los manuales desde el Renacimiento, pero su empleo real en obras concretas está discutido. La que sí se verifica es la de la norma ISO 216, que fija la serie A en la razón 1:√2, con el A4 en 210 × 297 mm.

FundamentoEn una páginaEn un edificio
EscalaRelación entre el cuerpo de texto y el titularRelación entre el vano y quien lo cruza
EstructuraLa retícula de columnas y márgenesLa trama de apoyos y luces
JerarquíaQué se lee primeroQué se ve al entrar
Figura y fondoLa forma contra el espacio en blancoEl volumen contra el vacío

La retícula es el segundo, y se entiende mejor como programa que como plantilla, como la plantea Karl Gerstner en Designing Programmes, de 1964, y como la sistematiza Josef Müller-Brockmann en Grid Systems in Graphic Design, de 1981. El tercero es la percepción: la Gestalt, que arranca con Max Wertheimer en 1912 y se formula como principios de agrupación en 1923, explica por qué dos bloques de texto se leen juntos y por qué dos volúmenes cercanos se leen como uno.

Con qué se confunde: interiores, ingeniería y las otras arquitecturas

Se confunde con tres cosas. Con el diseño de interiores, que trabaja dentro de lo ya construido. Con la ingeniería, que resuelve el cálculo y la construcción de lo que el proyecto propone. Y con los campos que llevan la palabra arquitectura por analogía, como los que ordenan sistemas de información: son otro asunto y esta referencia no los trata.

Dónde se ve el resultado: el espacio con su imagen encima

El resultado se ve donde la arquitectura y la imagen ambiental se leen a la vez: una estación, un campus, un museo, un hospital. El caso más citado son los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972, donde Otl Aicher construye el sistema de pictogramas sobre una retícula con ejes a 45 y 90 grados. Un visitante no distingue qué decidió el edificio y qué el sistema gráfico, y ésa es la señal de que se proyectaron juntos.

Cómo se estudia y cómo se juzga un proyecto

Se estudia con planos, maquetas y escalas, es decir con representaciones que nunca son la cosa, y ése es el problema didáctico de la disciplina. La Hochschule für Gestaltung de Ulm, activa entre 1953 y 1968, lleva el rigor sistemático más lejos que la Bauhaus y trata el proyecto como algo que se argumenta. Un proyecto se juzga con la pregunta del portafolio: no cuenta la cantidad de láminas, sino si se puede reconstruir la decisión detrás de cada una.

El proyecto en digital: el modelo no es el espacio

En digital el proyecto se representa con modelos y recorridos, y conviene nombrarlos con precisión. Una imagen de alta fidelidad del aspecto, todavía estática, es un mockup; un prototipo es una versión que se puede usar y que responde a la acción de quien la recorre. Un render es lo primero y casi nunca lo segundo, y por eso no responde la pregunta que decide un espacio: qué pasa cuando alguien entra y no sabe hacia dónde ir.