ContraformaLos fundamentos del diseño, explicados

La tipografía

La tipografía es el oficio de dibujar alfabetos completos y repetibles, y la práctica de componer con ellos un texto para que otra persona pueda leerlo.

Término

La tipografía

Categoría

Disciplina del diseño de la comunicación visual

No confundir con

El lettering, que dibuja una palabra y no un alfabeto

Dónde se decide

Al elegir familia, cuerpo y espacio, antes de maquetar

Lámina dibujada: La tipografía. La misma letra a cinco cuerpos. No es la misma letra.
La misma letra a cinco cuerpos. No es la misma letra.

Las dos cosas llevan el mismo nombre: quien dibuja los signos hace tipografía, y quien decide con qué signos, de qué tamaño y con cuánto aire se arma una página también.

En casi cualquier pieza, la tipografía es el material del que está hecha la mayor parte de lo que el lector recibe. Un cartel tiene una imagen y veinte palabras. Un libro, una interfaz o un envase tienen miles, y todas esas palabras atraviesan cuatro decisiones que se toman una sola vez y después se repiten en cada línea.

Aa150 px
Aa96 px
Aa62 px
Aa40 px
Aa26 px

Qué carga la tipografía dentro de una pieza

Dentro de una pieza la tipografía carga con la lectura entera, y lo hace de dos maneras. Con el tono, porque un mismo párrafo compuesto en una didona del siglo XVIII y en una geométrica de 1927 no suena igual aunque diga lo mismo. Con el orden, porque el lector decide en qué mirar primero según el tamaño y el peso de lo que ve, antes de haber leído una palabra.

Conviene medir la magnitud de la decisión. Cuando The Times de Londres encarga una tipografía nueva, dirigida por Stanley Morison y dibujada por Victor Lardent, y la estrena en 1932, no elige un adorno para una portada: fija cómo se verán durante décadas todas las palabras que el periódico publique. La escala cambia según la pieza, la naturaleza de la decisión no.

De dónde viene el oficio: de Maguncia a la pantalla

El oficio viene de la imprenta y arrastra su vocabulario. Claude Garamond trabaja en París en el siglo XVI y sus tipos dan nombre a toda una clase de letras. John Baskerville, en Birmingham hacia 1757, aumenta el contraste entre el trazo grueso y el fino. Firmin Didot en París y Giambattista Bodoni en Parma lo llevan al extremo a finales del siglo XVIII, con remates finísimos y horizontales. Hacia 1815 aparecen en Inglaterra las letras de remate cuadrado, dibujadas para carteles.

La letra sin remates llega tarde y llega por la publicidad: la primera tipografía de palo seco impresa aparece en un catálogo de William Caslon IV en 1816, y pasa casi un siglo hasta que Akzidenz-Grotesk, de la fundición Berthold, se publica en 1896. El siglo XX ordena ese material: Futura, de Paul Renner, es de 1927 y es geométrica; Gill Sans, de Eric Gill, es de 1928 y es humanista; Helvetica, de Max Miedinger y Eduard Hoffmann para la fundición Haas, es de 1957. Agrupar todo esto en clases es un problema en sí mismo, y la clasificación tipográfica tiene su propia página en esta sección porque los sistemas que existen no coinciden entre sí.

Las unidades con las que se mide la letra

La letra se mide en puntos y en picas, dos unidades que la imprenta le prestó a la pantalla. El punto de los programas de composición es el punto PostScript.

UnidadEquivalenciaQué mide en la práctica
Punto (PostScript)1/72 de pulgada, es decir 0.3528 mmEl cuerpo de la letra
Pica12 puntos, es decir 1/6 de pulgadaAnchos de columna y márgenes
Porcentaje del cuerpoRelativo, no absolutoEl interlineado, entre 120 % y 145 % en texto corrido

Dos tipografías compuestas al mismo cuerpo pueden verse de tamaños muy distintos, porque el cuerpo no mide la altura de las minúsculas sino el bloque que las contiene. Lo que el ojo compara es la altura de x, y esa es una decisión del dibujo de la letra. El vocabulario para hablar de esto con precisión, altura de x incluida, es lo que ordena la anatomía de la letra.

Familia, variante y fuente: tres palabras que no son sinónimas

Una familia tipográfica es el conjunto de dibujos emparentados que comparten un mismo esqueleto: la redonda, la cursiva, las negritas, las estrechas y las anchas. Una variante es cada uno de esos dibujos. Una fuente, en el sentido estricto que conviene mantener, es el archivo que se instala en la computadora.

El caso que mejor muestra hasta dónde llega una familia es Univers, de Adrian Frutiger, publicada en 1957 con 21 variantes numeradas en una matriz de peso y anchura. Una familia así resuelve sola una pieza entera, del titular a la nota al pie. Cómo se combinan dos familias distintas cuando una no alcanza es otro asunto.

Las cuatro decisiones tipográficas de cualquier pieza

Cualquier pieza, sea un libro o una pantalla, se resuelve con cuatro decisiones tipográficas tomadas en este orden.

  1. Elegir la familia, o las dos que van a convivir, según lo que la pieza tenga que hacer.
  2. Fijar el cuerpo y la medida, el tamaño de la letra y el ancho de la línea, que se deciden juntos.
  3. Ajustar el espacio en sus tres controles: interlineado entre líneas, tracking de una serie y kerning de dos signos.
  4. Construir la jerarquía con tamaño, peso, caja y espacio, para que el lector reconozca los niveles sin explicación.

Las cuatro se toman antes de que la pieza exista del todo. En un flujo digital eso ocurre incluso antes del mockup: un wireframe, el esquema de baja fidelidad que fija qué hay en la pantalla y dónde, no tiene tipografía definitiva pero ya reserva el sitio que va a ocupar. Cuando la decisión se posterga hasta el prototipo, el texto se recorta para que quepa, y eso es rehacer el contenido por un descuido de composición.

Dónde se juzga la tipografía: papel, pantalla, calle y marca

La tipografía se juzga de forma distinta según dónde termine la pieza, porque cambian la distancia, la luz y quién controla el tamaño. En diseño editorial el diseñador controla todo: papel, cuerpo, medida e interlineado quedan fijos y el lector los recibe tal cual. En diseño responsivo, cuyo planteamiento publica Ethan Marcotte en A List Apart en 2010, no: el texto se recompone según la pantalla y la medida cambia sin permiso, así que no se decide una composición sino un rango de composiciones aceptables. En señalética manda la distancia de lectura, y la altura de la letra se dimensiona en proporción a desde dónde hay que leerla.

Hay un último terreno donde la tipografía deja de ser texto y pasa a ser identidad. Un logotipo, en la taxonomía que se enseña en español, es la marca compuesta únicamente con letras. Ahí la letra no se lee de corrido, se reconoce de un vistazo, y la prueba que manda es otra: que la pieza siga funcionando reducida a alrededor de un centímetro y en una sola tinta. La legibilidad, en cambio, es una propiedad del texto que sí se lee, y se trata aparte.

La anatomía de la letra52 pxAsta, ojo, remate, altura de x
La clasificación tipográfica40 pxLas familias y de dónde vienen
Serif y sans serif32 pxLa diferencia y cuándo importa
Combinar tipografías26 pxCómo combinar tipografías sin que se peleen
La jerarquía tipográfica22 pxTitulares, subtítulos y texto
El espaciado tipográfico20 pxEl espacio entre letras
La legibilidad18 pxQué hace legible a un texto
Lettering, caligrafía y tipografía18 pxDiseño de letras: lettering, caligrafía y tipografía