ContraformaLos fundamentos del diseño, explicados

La accesibilidad en el diseño

La accesibilidad en el diseño es el requisito de que una pieza siga funcionando para quien no ve, no oye, no distingue ciertos colores o no puede usar un ratón, y es un requisito que se fija al empezar el proyecto, no en una auditoría al final.

Término

La accesibilidad (accesibilidad web)

Categoría

Requisito de diseño, no una revisión posterior

No confundir con

La usabilidad, que mide el uso y no el acceso

Dónde se decide

En el encargo, la paleta y la retícula

Lámina dibujada: La accesibilidad en el diseño. El mismo texto a 3.1:1 y a 14.6:1. Solo uno de los dos se puede leer.
El mismo texto a 3.1:1 y a 14.6:1. Solo uno de los dos se puede leer.

Qué es la accesibilidad en el diseño

La accesibilidad se distingue del resto de los requisitos en que está escrita y numerada. Las Web Content Accessibility Guidelines del W3C, conocidas como WCAG, van por tres versiones vigentes en la práctica: WCAG 2.0 es de 2008, WCAG 2.1 de 2018 y WCAG 2.2 de 2023. Eso convierte una discusión que solía ser de sensibilidad en una lista de criterios verificables, y explica por qué la accesibilidad se comporta como una restricción de proyecto y no como una preferencia.

Qué produce: contrastes verificados, alternativas y orden de foco

Un encargo con requisitos de accesibilidad produce cuatro entregables, tales como la paleta con sus relaciones de contraste ya calculadas, los textos alternativos de las imágenes, el orden de foco del teclado y los subtítulos de cualquier pieza sonora. La primera es la más fácil de verificar porque es aritmética.

Qué se mideNivel AANivel AAA
Texto normal4.5:17:1
Texto grande3:14.5:1
Componentes de interfaz y gráficos indispensables3:1 en WCAG 2.1No se agrava

Texto grande significa 18 pt, es decir 24 px, en peso normal, o 14 pt, 18.66 px, en negrita. Por debajo de esos tamaños se aplica la columna del texto normal.

Quién responde por ella, y contra qué criterio

Responde el proyecto entero, y hay un criterio que decide más casos que ningún otro: el color no puede ser nunca el único portador de una información, y siempre hace falta una segunda señal, sea texto, forma, posición o icono. La razón está medida: la deficiencia más común en la visión del color es la del rojo y el verde, y afecta a alrededor del 8 % de los hombres y a alrededor del 0.5 % de las mujeres de ascendencia europea, con cifras que varían según la población.

De qué fundamentos depende: color, tamaño y orden de lectura

La accesibilidad se apoya en tres fundamentos ya conocidos, leídos con otra exigencia. El color aporta la relación de contraste, que es una cuenta y no una impresión. La tipografía aporta el tamaño, con esa frontera de 18 pt o 24 px que cambia el umbral exigido. Y la retícula aporta el orden: el orden de lectura que define la retícula es el mismo que recorrerá el teclado, así que una composición que salta de un lado a otro produce un recorrido de foco incoherente.

Con qué se confunde: usabilidad, y la idea de que sólo sirve a unos pocos

No, la accesibilidad no sirve sólo a las personas con discapacidad, y conviene decirlo en ese orden. Los subtítulos sirven en un lugar ruidoso, el contraste alto sirve bajo el sol, el foco visible sirve a quien tiene el ratón descompuesto. Tampoco es lo mismo que la usabilidad, definida por la ISO 9241-11 como eficacia, eficiencia y satisfacción para usuarios concretos: un producto puede ser usable para quien llega a él, y ser inaccesible para quien ni siquiera puede entrar.

Dónde se ve el resultado: fuera de la pantalla también

El resultado se ve en el subtítulo de un video, en un formulario que se completa sólo con el teclado y también lejos de la computadora. La norma internacional ISO 3864, de colores y señales de seguridad, funciona con la misma lógica de doble señal: el rojo es prohibición y equipo contra incendios, el amarillo advertencia, el azul obligación y el verde emergencia, salvamento y primeros auxilios. Ahí el color hace un trabajo enorme y aun así no va solo, porque la señal lleva además un símbolo, que es lo que normaliza la ISO 7001 para la información pública.

Cómo se juzga una pieza: medida, no apreciación

Una pieza se juzga midiendo, porque el ojo es mal instrumento para esto. Michel Eugène Chevreul lo demuestra en 1839 con la ley del contraste simultáneo: un color cambia según el color que tenga al lado, de modo que un gris que parece suficiente sobre una maqueta puede no serlo en la pantalla real. La revisión mínima tiene tres pasos: calcular las relaciones de contraste, recorrer la interfaz entera sólo con el teclado y leer los textos alternativos como si fueran el único contenido.

Qué parte es web y qué parte no

WCAG está escrita para contenido web y ahí es donde tiene criterios numerados, pero el requisito la desborda por los dos lados. La señalización de un hospital, un empaque, un formulario impreso o el tablero de un aparato plantean el mismo problema sin tener WCAG 2.2 a la mano, y ahí gobiernan otras normas, entre ellas la ISO 3864 de señales de seguridad. La regla que atraviesa todos los soportes es la misma que en la pantalla: nunca una sola señal.